Minimalismo vintage: cómo lograr que un espacio se vea limpio, cálido y con personalidad

Hay espacios que se quedan en la memoria. No por lo que tienen, sino por cómo se sienten: luz suficiente, pocos muebles y una pieza con años encima que le da carácter. A ese cruce se le llama minimalismo vintage, y es el estilo que estamos explorando este mes. La clave está en entender que no hay contradicción. El minimalismo ordena: muros claros, espacio libre, nada de más. Lo vintage introduce historia: una lámpara de los setenta, una cómoda con pátina, un sillón que ya tuvo otra vida. Juntos logran algo difícil de conseguir por separado: un espacio que se siente usado, pero no saturado.

El acercamiento a la naturaleza, está escrito en piedra.

El material protagonista que siempre estará en tendencia para el diseño de los baños, son las piedras naturales. Estas aportan personalidad, seguridad y elegancia en los ambientes. Además de que son los favoritos de todos los interioristas por su versatilidad, variedad de colores, texturas y formas de trabajarse: desde granito, caliza, arenisca y pizarra, hasta el mármol y el cuarzo. Por su resistencia, a temporalidad y su sofisticado acabado, cualquiera que sea su aplicación, será siempre uno de los principales protagonistas del diseño para interiores. Esto porque las personas siempre buscamos crear y evocar la naturaleza en nuestros espacios.