Estilo orgánico: una forma de diseñar desde la luz y los materiales

El estilo orgánico suele entenderse de forma muy rápida: tonos beige, madera clara, fibras naturales, muebles curvos y algunas plantas. Esa lectura no está mal, pero se queda corta. En interiorismo, este estilo funciona mejor cuando se piensa como una forma de diseñar el espacio, no solo como una selección de acabados o accesorios. Antes de elegir una lámpara, una silla o una textura, conviene observar cómo entra la luz, cómo se recorre el espacio y qué materiales tendrán más presencia. El objetivo no es llenar una casa de elementos naturales, sino crear un ambiente que se sienta cálido, funcional y bien resuelto.

El acercamiento a la naturaleza, está escrito en piedra.

El material protagonista que siempre estará en tendencia para el diseño de los baños, son las piedras naturales. Estas aportan personalidad, seguridad y elegancia en los ambientes. Además de que son los favoritos de todos los interioristas por su versatilidad, variedad de colores, texturas y formas de trabajarse: desde granito, caliza, arenisca y pizarra, hasta el mármol y el cuarzo. Por su resistencia, a temporalidad y su sofisticado acabado, cualquiera que sea su aplicación, será siempre uno de los principales protagonistas del diseño para interiores. Esto porque las personas siempre buscamos crear y evocar la naturaleza en nuestros espacios.